Cómo trabajamos
Hecho como es debido, no a toda prisa
Trabajamos con un pequeño grupo de fabricantes especializados que tratan los herrajes como se merecen: como piezas que hay que hacer bien, no como un producto básico que se fabrica en serie. Algunas de nuestras piezas se fabrican con máquinas CNC a partir de lingotes de latón macizo, con una precisión que la mayoría de los clientes nunca medirán, pero que siempre notarán al tocarlas. Otras se funden en arena siguiendo el método tradicional y luego se envían para su acabado.
El acabado es donde la mayoría de los artículos de ferretería fallan, y donde dedicamos más tiempo. Cada pieza pasa por un proceso de esmerilado, pulido y, o bien galvanizado o bien patinado, y luego se revisa bajo una luz intensa antes de que se dé el visto bueno para su envío. El latón sin barnizar se deja al natural para que adquiera su propia pátina con el paso de los años. Los acabados barnizados se sellan al final para que mantengan su tono original el mayor tiempo posible.
No tenemos stock. Cada pedido se fabrica específicamente para ti, con el acabado y el tamaño que has elegido, por gente que sabe que va a un lugar donde lo van a ver todos los días. Por eso nuestros plazos de entrega se miden en semanas en lugar de días, y por eso nada de lo que has pedido ha estado parado en un almacén esperando a que se lo vendan.
Hasta 10 años de garantía* en cuanto al hardware
Hecho a medida — no hay existencias en el almacén
Calidad comprobada antes del envío